World Famous African Record Centre: más de seis décadas preservando la cultura africana en Brooklyn

Vivimos en una época en la que gran parte de la música, los libros y el conocimiento cultural llegan a nosotrxs a través de plataformas digitales, como esta. Y como yo soy fan de mi physical media, me hace muy feliz saber que todavía existen espacios que apuestan por la preservación física de la memoria.

En mi barrio favorito de Nueva York, Little Caribbean, en Brooklyn, se encuentra World Famous African Record Centre, un espacio que desde 1969 ha construido uno de los archivos independientes más especiales dedicados a la música, la literatura, la espiritualidad y las culturas africanas y afrodiásporicas.

Fundado por una familia neoyorquina con raíces en las Islas Vírgenes de los Estados Unidos y Tortola (Islas Vírgenes Británicas), el proyecto funciona como tienda de discos, librería especializada, centro cultural, archivo comunitario y punto de encuentro para investigadores, coleccionistas, artistas y cualquier persona interesada en comprender las múltiples conexiones entre África y sus descendencias alrededor del mundo.

En muchos sentidos, World Famous African Record Centre es una expresión tangible de algo que en afrohunting repetimos todo el tiempo: el intercambio cooltural desde una hermandad ancestral. Son las conexiones que unen África con el Caribe, con Haití, con América Latina, con Nueva York y con tantas comunidades que continúan construyendo su identidad a través de la memoria.

Entre sus estanterías me encontré con grabaciones originales de las décadas de 1960, 1970 y 1980, publicaciones especializadas sobre espiritualidad yoruba, literatura afrocentrada en inglés, en portugués y en español, artesanías, textiles, instrumentos musicales y objetos provenientes de distintos países del continente africano.

"Apart from the commercial aspect, we are an educational institution as well", me explicó Roger Francis, uno de los hermanos cofundadores del espacio, durante nuestra charla.

Y creo que esa frase resume bastante bien lo que pasa aquí. Esta familia ha dedicado más de seis décadas a preservar, contextualizar y compartir conocimientos que rara vez encuentran lugar dentro de las narrativas culturales dominantes.

Roger me contó cómo él, sus hermanos y algunos amigos comenzaron a cuestionar la ausencia de África en los relatos culturales que recibían durante su formación en Nueva York en los años sesenta. Mientras estudiaban en la High School of Fashion Industries, gran parte de la historia, del arte y de las referencias culturales que les enseñaban provenían de Europa. África no estaba presente.

Esa inquietud los llevó a crear Egbe Omo Anago Folkloric Ensemble, un grupo afrocentrado de danza, música y teatro que utilizó la cultura como herramienta de investigación, educación y expresión artística. Lo que comenzó como una búsqueda artística terminó convirtiéndose en una misión de vida.

Un momento decisivo llegó cuando uno de sus hermanos, Roland Francis, viajó a Nigeria. Un viaje que además de fortalecer los vínculos familiares y culturales con el continente africano, marcó el inicio de una colección musical que con el tiempo se convertiría en el corazón de este proyecto.

Los discos que Roland llevó de regreso despertaron una fascinación aún mayor por la música africana. Estos álbumes abrieron la puerta a nuevas historias, lenguajes, tradiciones y cosmovisiones. Con el paso de los años, la colección personal de los hermanos Roland, Rudolph, Roy y Roger creció hasta convertirse en uno de los archivos independientes dedicados a la música africana más importantes en Estados Unidos.

A través de Makossa International Records, considerado el primer sello discográfico africano establecido en Estados Unidos, junto con décadas de iniciativas culturales y trabajo comunitario, la familia Francis contribuyó a introducir y difundir artistas africanos en el país. Entre esos artistas se encuentra Manu Dibango, cuyo histórico éxito Soul Makossa ayudaron a lanzar en 1972.

Poco después también participaron en la introducción y lanzamiento de la música de Fela Anikulapo Kuti en Estados Unidos. Hoy, las fotografías de ambos artistas siguen ocupando un lugar especial dentro del espacio.

"Everything is spiritual."

Fue una de las frases que Roger repitió varias veces durante nuestra conversación y que me quedó sonando. Aquí la música, los libros, la espiritualidad y las artes no aparecen como categorías separadas. Todo convive y todo dialoga.

Hay una sección bastante amplia de libros de espiritualidad, cultura yoruba, historia africana, filosofía y las culturas afrodescendientes de distintos países. Hay publicaciones sobre Nigeria, Benín, Togo, Cuba y Brasil. También esculturas, instrumentos musicales, objetos rituales y artesanías que ayudan a entender muchas de las historias presentes en los discos.

"For us, African culture is a living reality", me dijo Roger. 

Le pregunté cuáles eran algunos de sus discos favoritos dentro de la colección. Una pregunta que parecía sencilla pero su respuesta me terminó explicando gran parte de la filosofía de este espacio.

Entre los álbumes que mencionó apareció uno que me hizo sonreír inmediatamente: Maravillas de Mali. Sonreí porque ese disco ya lo tenía en casa.

Lo había comprado durante una de mis primeras visitas al espacio, mucho antes de saber que también ocupaba un lugar especial dentro de la colección de Roger.

Publicado originalmente en la década de 1960, Maravillas de Mali cuenta la historia de un grupo de jóvenes músicos malienses que viajó a Cuba para estudiar música y terminó creando un sonido propio a partir del encuentro entre ambas tradiciones. Para Roger, ese álbum representa lo que sucede cuando distintas culturas de la diáspora se encuentran y reconocen las conexiones que siempre han existido entre ellas.

Mientras escuchaba la historia del disco pensé que, de alguna manera, esa misma idea atraviesa todo este espacio. La colección no está organizada únicamente alrededor de África. También habla de Cuba, de Brasil, del Caribe, de Nueva York. De los caminos que la música, la espiritualidad y la memoria han recorrido durante generaciones. Por eso resulta tan natural encontrar libros en español junto a discos nigerianos, o referencias a las tradiciones yoruba conviviendo con historias provenientes de distintos puntos de América Latina. 

Encontrar literatura afrocentrada en español dentro de un archivo como este fue hermoso. Amo cuando veo que nuestras historias también forman parte de esta conversación. Los puentes entre África y América Latina no son una idea nueva, sino una realidad construida durante siglos a través de la migración, la música y la espiritualidad.

Estas conexiones ya estaban ahí y la música nos ayuda a escucharlas, a entenderlas y a tenerlas mas presentes en nuestras vidas.

Antes de terminar nuestra conversación le hice una última pregunta a Roger. ¿Qué consejo le daría a las nuevas generaciones interesadas en preservar y compartir las culturas africanas y afrodescendientes?

Mientras hacía esa pregunta también pensaba en nosotras. En el desafío que tenemos con El Tambo Afro y con Kolors. En cómo construir espacios culturales que puedan sostenerse en el tiempo. Espacios donde nuestras historias sean el centro y donde seamos nosotras quienes podamos contarlas desde nuestras propias voces.

"Dedicación. Paciencia. Perseverancia."

Durante más de seis décadas, este lugar ha funcionado como archivo, centro cultural, librería especializada, tienda de discos y mucho mas, pero creo que su mayor patrimonio no es nada de eso.

Creo que es el tiempo. El tiempo invertido en investigar, en viajar y en compartir conocimientos con cada persona que cruza esa puerta. Para mi son una especie de griots en Brooklyn.

No pude evitar hacer retrospectiva sobre los nueve años construyendo afrohunting. Pensé en El Tambo Afro, en Kolors, y en los proyectos que soñamos. En cómo construir espacios que sobrevivan al tiempo.

Al salir de la tienda despues de la entrevista volvió a mi la filosofia del Sankofa. En la importancia de mirar hacia atrás para construir el futuro.

Creo que esa es una de las lecciones más valiosas que me dejó el World Famous African Record Centre. Tal vez esa sea también una de las misiones más importantes de afrohunting. Eternamente agradecida y mas que recomendado para tu proximo viaje a Nueva York.

Este artículo fue desarrollado a partir de una conversación con Roger Francis, cofundador del World Famous African Record Centre. Antes de su publicación, la familia Francis revisó el texto y aportó información adicional para garantizar la precisión histórica de algunos pasajes.
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